IGUALDAD


Equidad y Semejanza

En las diversas nociones de igualdad, es posible distinguir dos familias de significados: en la primera, la palabra "igualdad" indica una clase de justicia o trato justo. En la segunda, "igualdad" indica semejanza u homogeneidad. En algunos contextos los dos significados pueden superponerse o converger, pero son diferentes. Tratar a las personas en forma justa puede requerir tratarlas en forma diferente; por otro lado, tratar a las personas como si fueran semejantes no es tratarlas necesariamente en forma justa. Ademas, los dos significados son diferentes en especie. Igualdad como justicia es una proposición de valor que se refiere a cómo las personas deberían ser tratadas; se refiere a las relaciones entre personas.



La Política de Igualarse


Volver a la pregunta de la forma que la igualdad ha adquirido en el contexto de la ideología de la posguerra del desarrollo económico mundial. Esto puede dividirse en dos partes: la igualdad que el desarrollo económico promete y la igualdad que produce realmente. Lo que promete es igual justicia (que define como igualdad económica) y lo que produce es homogeneidad (mientras mantiene e intensifica la desigualdad económica). ¿Cómo sucede esto?


La esencia de la igualdad del desarrollo económico esta contenida en la frase "nivelandose" o "cerrando la brecha".
La idea de que la diferencia de riqueza entre países puede ser descrita como desigualdad, en el sentido de injusticia, habría sido ininteligible hace algunos siglos. La acusación de injusticia no puede tradicionalmente hacerse contra las desigualdades entre sistemas, sino sólo dentro de un sistema. El hecho de que la idea es inteligible hoy es evidencia del grado en que aceptamos que el mundo ha sido organizado en un único sistema económico.
Una segunda idea novedosa es que la igualdad económica puede ser alcanzada, o por lo menos la desigualdad reducida, mediante la "continua aceleración del desarrollo económico".
Una tercera novedad es que el desarrollo puede conducir a la igualdad económica internacional en niveles de afluencia, "la prosperidad final" como dijo Harry Truman en su discurso de 1949, anunciando el Programa del Punto Cuarto. De este modo, la Declaración del NOEI of rece la esperanza de que "las disparidades prevalecientes en el mundo pueden ser eliminadas y la prosperidad asegurada para todos".

Como la igualdad de oportunidad, la idea de la igualdad en el desarrollo mundial presupone que todos en el mundo juegan o deberían jugar el mismo juego. Para que los pueblos del mundo jueguen el juego del desarrollo, primero deben convertirse en jugadores. En los tempranos y optimistas días de la teoría del desarrollo, los teóricos de la modernización fueron francos sobre cuan profundamente tenía que penetrar esta homogeneización en la cultura y en la personalidad:


  1. Parte del proceso de modernización involucra el aprendizaje de nuevas destrezas y la aceptación de nuevas ideas sobre la naturaleza del mundo y de las relaciones humanas. 
  2. La aceptación de nuevos valores y el cambio de las demanda un cambio fundamental en las motivaciones y en la dirección en que se percibe que las energías humanas pueden ser adecuadamente dirigidas  

La Hueca Demanda por la Igualdad Global

Algunos podrían juzgar el sacrificio digno de hacerse, si sólo se mantuviera la promesa. Por consiguiente, vale la pena mencionar algunas de las razones por las que nunca podrá llegar a ser. 


La división entre ricos y pobres no es entonces simplemente una consecuencia de una estructura económica particular; es un axioma inherente al fenómeno de la riqueza. Es un fraude mantener la imagen de los ricos del mundo como una condición disponible para todos. No obstante es esto lo que hace la mitología del desarrollo económico de "nivelarse". Pretende ofrecer a todos una forma de afluencia que presupone la pobreza relativa de algunos. Idealiza la vida de las personas que hacen menos de la parte del trabajo productivo que les corresponde (porque otros hacen mas), que consumen mas que la parte de los bienes del mundo que les corresponde (porque otros consumen menos) y cuyas vidas son hechas placenteras por un ejército de sirvientes (empleados directa o indirectamente) y trabajadores. Si la economia se ordena como una pirámide, es comprensible que todos podrían querer estar en la punta de ella. Pero no hay manera de ordenarla de esa manera.

La igualdad del desarrollo - nivelarse con los ricos mediante la actividad económica - es por tanto una noción que va en contra del sentido comun y de la ciencia económica; es una imposibilidad física (suponiendo que la tierra es el único planeta que tenemos) y una contradicción lógica. Al mismo tiempo opera, en realidad, para establecer nuevas formas de desigualdad. Al colocar al mundo bajo un único patrón de medida, destruye la posibilidad de lo que puede llamarse "la igualdad efectiva de los inconmensurables".

La noción contraria y que prevalece hoy, que todas las culturas del mundo pueden ser medidas con una única medida de "nivel de vida" (que implica la normalización de todo lo viviente) hace a todas esas culturas conmensurables y, en consecuencia, desiguales. Esto priva a los pueblos del mundo de sus propias nociones autóctonas de prosperidad. Y ayuda en el reclutamiento y la organización prácticos de mas y mas gente en el sistema económico global como "pobres" del mundo que corresponden a sus "ricos", cuya pobreza hace la riqueza de los ricos, cuya impotencia económica genera el poder económico de los ricos, cuya humillación genera su orgullo y cuya dependencia genera su autonomía.

Riqueza Común 

El ser rico, por supuesto, no es la única forma de riqueza. Hay otras formas que pueden ser compartidas en común. Pero estas formas de riqueza son mas políticas que económicas. La expresión "commonwealth" (comunidad) es, al fin y al cabo, una traducción al inglés del latín res publica, cosa publica, es decir, república. La riqueza común no es algo que se alcanza por el desarrollo económico sino mediante el ordenamiento político de una comunidad. Esta idea es conocida a la mayoría de las sociedades del mundo y no es desconocida ni en las sociedades capitalistas mas ferozmente competitivas.

En general, las comunidades escogen poner mayor énfasis en su riqueza comun y en su uso cooperativo, probablemente serán también quienes cultivan un gusto por la moderación privada.


Poner a todo el mundo bajo una misma medida, de tal manera que todas las formas de vida comunitaria -menos una- son devaluadas como subdesarrolladas, desiguales y desgraciadas, nos ha hecho sociológicamente ciegos. Cómo y cuando una persona prospera depende de lo que ella espera y la prosperidad se convierte en un término estrictamente económico sólo cuando abandonamos o destruimos todas las esperanzas salvo la económica.
 
El problema del problema de la desigualdad no descansa en la pobreza, sino en el exceso. "El problema de los pobres del mundo" definido mas exactamente viene a ser "el problema de los ricos del mundo". Esto significa que la solución a este problema no es un cambio masivo en la cultura de la pobreza de modo de colocarla en la vía del desarrollo, sino un cambio masivo en la cultura de la superfluidad para colocarla en la vía del contradesarrollo. No demanda un nuevo sistema de valores que fuerce a las mayorías del mundo a avergonzarse de sus hábitos de consumo tradicionalmente moderados, sino a un sistema de nuevos valores que obligue a los ricos del mundo a ver la verguenza y la vulgaridad de sus hábitos de superconsumo y la doble vulgaridad de pararse sobre los hombros de otras personas para lograr esos hábitos de superconsumo.  
  

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