También conocida como economía
sin crecimiento; es cuando el crecimiento económico produce consecuencias
externas negativas en la medida en que el crecimiento es improductivo con
respecto a los sistemas mundiales más amplios en los que se considera.
El crecimiento es antieconómico
cuando incrementa los costes medioambientales y sociales más que los beneficios
derivados de la producción. Este se
produce a un ritmo más rápido de lo que se considera sostenible. Los estudios
de crecimiento no económico se ocupan de los impactos sociales y/o ambientales
negativos de demasiado crecimiento en un sentido económico amplio (como el
producto interno bruto de una nación).
Las consecuencias negativas
incluyen impactos negativos sobre el bienestar social y el medio ambiente.
Éstos superan el valor a corto plazo de una unidad adicional de crecimiento.
El crecimiento antieconómico se
atribuye generalmente a una mala planificación, no a intenciones negativas
La proliferación del término se
ha centrado principalmente en el movimiento ambiental, ya que los datos
sugieren que ciertas áreas de crecimiento, como el aumento del uso de
combustibles fósiles, tienen consecuencias antieconómicas.
La afectación es cuando una
nación aumenta su producción a expensas de los daños conocidos al medio
ambiente, crea una consecuencia negativa que no sólo siente ese país, sino todo
el planeta. Este mismo principio puede reducirse al nivel de una ciudad, de una
empresa e incluso de la propia casa.

Comentarios
Publicar un comentario